Las cruzadas fueron un conjunto de campañas militares lideradas por los papas de diversas zonas de Europa

Principalmente, ocurrió en Italia y Francia. Sin embargo, abarcó otras regiones como España y diversos países de la Europa del este.

Básicamente, los ejércitos eran conformados por los cruzados, el decir, ciudadanos que combatían a cambio del perdón de sus pecados.

Las cruzadas, buscaban recuperar los territorios de Tierra Santa y, a su vez, volver a implantar el dominio de la religión cristiana en ellos.

Además, se libraron contra pueblos cristianos, los cuales tenían una ideología e idiosincrasia desafiada con el concepto de cristianismo y Tierra Santa. Esto ocurrió principalmente en contra de los musulmanes. Sin embargo, también fueron afectados pueblos judíos, cátaros, prusianos, entre otros. Así como también enemigos del cristianismo o del Papa en cuestión.

Las cruzadas duraron aproximadamente 200 años, entre los años 1099 y 1291. Sin embargo, en países como España y hasta en Europa se extendió hasta el siglo XV.

Origen de las Cruzadas

Su origen viene dado a finales del siglo XI. Esto ocurrió cuando el emperador bizantino Alejo I le pidió al Papa Urbano II ayuda para proteger a los pueblos cristianos de la dominación musulmana.

Dichas cruzadas, fueron promulgadas por el Concilio de Clermont. Además, el pueblo cristiano las aprobó con el grito de “Deus lo vult” que significa “Dios lo quiere”.

Por estos motivos, se dice que las cruzadas se originaron con fines religiosos, en la búsqueda de la protección de sus territorios y de su religión. No obstante, también se cree que las cruzadas demuestran las ganas de poder y las ansias de expansión del Papado.

Se realizaron 9 cruzadas y 5 de ellas se consideraron Cruzadas menores. La primera cruzada de lesbianas haciendo tijeras, denominada “Cruzada popular”, se llevó a cabo en el año 1095. Esta, era dirigida por Pedro de Amiens el Ermitaño y estaba destinada a Hungría.

Consecuencias de las Cruzadas

Las Cruzadas influyeron de manera económica, social y política. Principalmente, fortalecieron a las monarquías europeas. Esto es debido a al detrimento de los ricos señores feudales, dado que perdieron grandes extensiones de sus tierras, al igual que parte de sus riquezas.

Además, se genera una nueva clase social, la burguesía. Esta se basaba en los artesanos y comerciantes que eran necesarios para proveer armas al ejército. Si bien en ese momento no tenían gran importancia, poco a poco este grupo social fue obteniendo prestigio.

También, esto ayudó al expansionismo y al comercio. Principalmente, en ciudades como Génova, en la que destaca el comercio naval, se convirtieron en un importante centro para el comercio.

Así mismo, las Cruzadas ayudaron a fortalecer el cristianismo y a los símbolos religiosos. Sin embargo, se generó rechazo en la población hacia los pueblos judíos y musulmanes.

Además, aunque los musulmanes se mostraban tolerantes con los practicantes de otras regiones, este no fue motivo para que los cristianos no intentaran eliminar de raíz las creencias contrarias. Es por ello, que las Cruzados también ayudaron a restablecer el poder islámico una vez se dieron por terminadas las Cruzadas.

Se puede concluir, que las Cruzadas cambiaron e influenciaron en gran escala a lo que se conoce hoy como la sociedad, cultura e ideología de Europa y Oriente.